jueves, 11 de febrero de 2010

NY collage


Por C.A

Gracias Nietzche

He aquí la pregunta que debe hacerse al hombre antes de la boda: "¿Estará usted satisfecho con la conversación de esta mujer hasta la vejez?"
Todo lo demás es transitorio en el matrimonio.
Friederich Nietzche

pedaleando


Vamos pedaleando
contra el viento
detrás de las olas


Vamos pedaleando
contra el tiempo
soltando amarras...

(se acuerdan de Jorge Drexler? letra de él, dedicado por ella para mí en un hermoso librito con fotos que me regaló, cuando cumplimos un año de novios, hace un año y medio ya)

lunes, 8 de febrero de 2010

Opengo

Gracias a mi amigo Ramiro Abrevaya, músico y artista, por el encabezado del blog.
Por cierto: escuchen su más reciente creación solista: http://www.myspace.com/ramiroabrevaya

viernes, 5 de febrero de 2010

29


ella postea con música;
vive en colores;
llora y ríe con ganas y escucha nina simone a todo volumen;
es marplatense y porteña y un poco de morón también;
es tan romántica que a veces no congenia con la velocidad a la que gira el mundo;
está buscando, siempre, y no siempre encuentra... pero sigue buscando
Dice "sos los que amás" y ama sin guardarse nada
Ella es así y por eso la amo (entre muchas otras cosas que no caben en un blog)

viernes, 8 de enero de 2010

paraguas


"Pablo, no se puede andar con el paragüas encima todo el tiempo por si llueve; mejor es que si llueve, te mojes un poco, no es tan grave"
Ada, en mi última sesión del año, en un año en que fui dejando terapia.

Puf, si les cuento todas las cosas que hice sin paragüas en estos días. Algunas todavía no me salen, pero apuesto a que sí.

Feliz año para todos los que entren al blog, y para los que no también.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Volver


Dos días antes de salir de viaje, salió una buena oportunidad de laburo. Querían que arrancara ya, pero yo no podía. Me fui sin saber si me esperaban a la vuelta. La última noche en Nueva York recibo un mail "apuráte que te necesitamos", decía. Nos abrazamos con Ceci, felices.
LLegué a Buenos Aires y al día siguiente estaba trabajando en un nuevo proyecto editorial. La propuesta entusiasmaba. A la semana teníamos el Número Cero impreso. Siete días después, el Nº1 salía a la calle con una nota sobre Educación en tapa. Yo ya estaba afirmado como editor, y cada vez más entusiasmado. Hoy sacamos el Número 3 con un viejito piola guiñando el ojo en tapa y cuando veo el resultado, sonrío con él.
Las vacaciones pos Clarín duraron menos de lo pensaba. Ahora trabajo en San Telmo, tengo horarios normales (no de personal de seguridad como dijo mi amigo El Negro), los fines de semana para mí y los días de semana resultan bien agitados, muchas veces vertiginosos. Pero lo mejor de todo es que recordé por qué elegí hacer lo que hago.
Amo las redacciones.
Y la del Diario Z hizo que me volviera a sentir bien con mi profesión.