lunes, 12 de julio de 2010

ahá

Hacía un mes que no escribía nada en el blog.

miércoles, 9 de junio de 2010

avatar


Me negaba a verla, pensaba que era una película más de efectos especiales (que me gustan, pero no para pagar los 40 pesos del 3D).
Me equivoqué. Pienso que es la crítica más dura que se le ha hecho desde la ficción hollywoodense a Estados Unidos. Me pareció maravillosa, sobre todo, por lo que dice. También lo que muestra es de un nivel técnico superior (basta ver los créditos con cientos de nombres que aportaron su laburo para crear ese mundo fantástico).
Pero vuelvo al mensaje: ese general yanqui diciendo "échenles gas" a los nativos me hizo pensar en el napalm de vietnam, en las cámaras de gas nazis, en Irak, en las masacres perpetradas por los colonizadores en América del Sur... lo poco que importa la vida para los tipos que manejan el mundo, lo violan y lo explotan para extraer un poco de oro, de plata, de petróleo...
Al final de la película me agarró bronca: recordé el Oscar para The Hurt Locker, dirigida por la esposa de Cameron... un filme mediocre, sin crítica hacia la guerra en Irak (lo que es ni más ni menos que estar a favor). Pensé en lo cobardes que fueron los "miembros de la academia" a la hora de darle la espalda a Avatar (la misma que yo, desde la más pura ignorancia, criticaba por toda la rosca que le daban los medios).
Pandora son todos los pueblos pisoteados, pero son los pueblos que se levantan y pelean.

volar


Siempre es lindo poder mirar las cosas desde otro ángulo... en este caso, desde el cielo!

sábado, 8 de mayo de 2010

por esto me gusta la cerveza!


Mi hermano tenía una lata de Hacker-Pschorr. Y yo se la envidiaba.
Hasta que un día vino mi buen amigo Peto de un viaje por Alemania, y con su tono tan clownesco me dijo "mirá changuito, cuando llegué al aeropuerto me dijeron que llevaba demasiado peso, empecé a sacar un montón de cosas que traía y las dejé... pero este porrón de cerámica que te compré con tu apelldio no lo pude dejar, 'no, esto se lo tengo que llevar a Pablito'".
Cada vez que miro ese porrón, me enorgullezco de dos cosas: de llevar la cerveza en la sangre, y de tener amigos como Peto, uno de los hermanos que me regaló la vida.

otoño


Los días como estos, brillantes y un poco fríos, son mis favoritos.
En otoño, especialmente, amo las mañanas -que ahora vuelvo a ver- mucho más que en cualquier otra estación (¿primavera tal vez?). Definitivamente (por ahora) elijo las estaciones intermedias. No es que no me guste el invierno o el verano, pero siento atracción por estos momentos de cambio. Ver cómo los árboles se desvisten de verde y se prueban el amarillo, sentir como el frío te obliga a ponerte una campera, pero arriba el cielo brilla. Es la promesa de lo que está por venir, pero que aún no llega. Después aparece el invierno y se estanca, duro, por un tiempo (es cierto, cada vez más breve). Con la primavera y el verano pasa lo mismo: por septiembre empiezo a sentir los primeros calores y sonrío. El sol comienza a pegar un poco más fuerte, anunciando lo que está por venir. Pero después el calor se estanca, el aire se vuelve inmóvil, y otra vez la monotonía de la estación adulta. El otoño y la primavera huelen a otra cosa. Creo que huelen a oportunidad, nos recuerdan que todo cambia.
Pero además no podríamos valorar los días de verano si no estuviera allí el otoño para recordarnos que el calor no es eterno. O la primavera para devolverlos la esperanza: el frío un buen día se va.
Para algunos el otoño es sinónimo de ocaso, de fin.
Para mí el otoño (el cambio, el ciclo de la naturaleza, de la vida) nos recuerda que hagamos los que hagamos, no podemos frenar el tiempo. Y eso no significa otra cosa que todo, siempre, está en movimiento.
En otoño me hallo mejor conmigo mismo.

jueves, 11 de marzo de 2010



Ocho meses después de abrirme una cuenta en facebook, le encontré el sentido
me reencontré con dos amigos de la infancia de los que no supe nunca más nada.
Y el papá de Pablo Pomi, mi amigo de rulos que fue mi compinche en aquellas tardes llenas bicis, casitas en los árboles y preparados mágicos con yerba y remedios para "envenenar a los malos".
este soy yo, de chico, ahora sólo mido un poco más y no tengo corte de pelo taza

viernes, 5 de marzo de 2010