viernes, 28 de agosto de 2009

¡¡¡Levanto la guardia!!!

Hoy, viernes 28/sábado 29, fue mi último día en Clarín.
Escucho por última vez el grito de Jackson: "¡Levanto la guardia!" yn veo la pila de diarios recién impresos sobre el escritorio.
La redacción a esta hora (1.30) ya está vacía, sólo un montón de computadoras sin vida y los televisores encendidos en los canales de noticias.
Un piso más abajo, el lugar donde me inicié como periodista, los Zonales, se fue a dormir temprano.
Además de la hermosa sensación de libertad, algunas cuantas emociones que no voy a tratar de intelectualizar se me cruzan por la panza.
Como me pasa muchas veces, estoy sorprendido con el cariño de los compañeros con los que compartí estos nueve años en Clarín. Me llevo hermosos recuerdos, no me voy pateando la puerta y no siento que deba saldar ninguna cuenta pendiente.


Clarín fue una etapa importantísima en mi vida. Todavía no caigo en que esto ya no es más.

Tampoco quiero pensar mucho en ello.

Sí quiero que sigan soplando estos vientos que me impulsan ahora, que me hacen mirar para adelante y me ayudan a salir a navegar nuevos mares.

Ya me abracé con todos los que quería, ya vacié mi cajonera y puse mis petates en una caja, como en las películas.


Voy a prenderme el úlltimo cigarrillo, a cerrar el xalok y el RED1, apagar los parlantes que dejo sobre la mesa iluminada por estas horribles luces de tubo (hacen todo tan artificial)

Voy a agarrar el diario, gratis, por última vez, a cargarme el morral al hombro y salir por la puerta de siempre, saludar a Juan, fichar por última vez.
"Nos vamos Hacker", dice Jackson. "Sin cambios levanto, chau hasta mañana".


Hoy renuncio al doble apellido. Ya no soy Pablo Hacker de Clarín.
Hoy vuelvo a ser Pablo Hacker.

3 comentarios:

ceci a. dijo...

Qué hermoso! Es como si te estuviera viendo.. Reconozco que cuando te conocí tu doble apellido tuvo algún atractivo, pero después descubrí que con uno, y hasta sin él -como "mi Pablo" a secas- bastaba para enamorarme. Hoy, cuando atravieses por última vez ese camino desde Barracas y llegues a nuestra casita, vamos a brindar por tu felicidad. Levantar la guardia de vez en cuando no es poca cosa.

Andrea Albertano dijo...

Nunca había chusmeado este blog, pero leer tu decisión en el facebook me impulsó a buscarte en la red virtual. Te imaginé en la redacción, despidiéndote para arrancar otra etapa. Me gusta lo que decís; me hiciste recordar a varios que dimos el salto cuántico. De todo lo que escribís sólo lamento una cosa... ¡¡no dejaste de fumar, Pablo Hacker!!? Nos debemos un café. Andrea Albertano.

Pablo Hacker dijo...

jua jua, nooo, pero fumo muy poco.
café! café!